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Unidad humana; toma de decisiones inclusiva

Introducción

Sócrates (en su defensa en la Apología):
“Lo que ha causado que (yo) tenga esa reputación no es otra cosa que una cierta clase de sabiduría. ¿Qué clase de sabiduría? Sabiduría humana, quizas. Podría ser que yo realmente la tuviera, mientras que esos que acabo de mencionar ahora (el resto de la gente) son sabios de una sabiduría más que humana” (Apología 20, d)

La moral del Kant:
– Lo único Bueno es la Buena voluntad.
– La humanidad es un fin en sí mismo, de modo que nos tenemos que servir unos a otros y no tratarnos como objetos.
– Autonomía de la persona.
– Y el Imperativo Categórico: “Obra de modo que tu máxima (tu criterio) pueda ser considerada ley universal”

Los grandes filósofos expresan lo mismo de una u otra manera, nuestra relación deben basarse en el sentido común para para la concordia y la cooperación, su mente les permitía comprenderlo, pero sus circunstancias no eran adecuadas, como lo son ahora, para llevarlo a la práctica de las relaciones humanas.

1. LA TOMA DE DECISIONES INCLUSIVA
Convocamos a todo el mundo a sumarse al acuerdo de que las decisiones que se tomen de ahora en adelante sean inclusivas.
Donde ser inclusivas o universales significa e implica la transparencia y publicidad del criterio que lleva a tomar una decisión que remite siempre al beneficio universal de modo que todos podamos someterlo a nuestra inteligencia y conocimiento y así contribuir a su mejora.
Si nada que pueda ser expuesto razonadamente obsta a que la decisión sea implementada, esta es entonces aceptada sin coacción o libremente y todos la asumimos como nuestra, por tanto es una causa compartida, común (y no implementada mediante la fuerza –política- como hasta ahora), ya sea de las mayorías democráticas o de cualquier otro modo de imposición violenta).

2. EL CRITERIO DE UNIDAD HUMANA
Y así, utilizando ya ese método, el CRITERIO o causa de que nos unamos o tomemos las decisiones inclusivamente es que de este modo, estas decisiones serán solo para beneficiarnos mutua y universalmente y no para dañarnos o destruirnos como hasta ahora a consecuencia de haber venido tomándolas parcialmente o por separado.

3. LA DIFICULTAD DE LA IMPLEMENTACIÓN DE LA UNIDAD HUMANA
Independientemente de cómo se ejerza la toma inclusiva de decisiones al afrontar la seguridad humana, lo seguro es que primero y prioritariamente depende de la responsabilidad de cada una de nosotras, las personas. Los expertos que propongan las decisiones sobre seguridad, que en unidad refieren al mantenimiento de los derechos y bienestar humano, y el modo que lo hagan es secundario con respecto a la responsabilidad que ha de asumir soberanamente cada persona respecto a que las decisiones sean inclusivas y no parciales, pues es contradictorio y un sinsentido seguir considerando que la responsabilidad por la seguridad humana corresponde al estado, siendo este precisamente la parcialidad que niega la universalidad y la fuente principal de amenaza y peligro para los humanos.

4. LA INSTITUCIÓN DE LA UNIDAD HUMANA
Si bien la decisión de compartir todos los humanos la seguridad es inmediata, sucede de un segundo a otro y la podemos tomar en cualquier momento, debe ser coordinada y hecha pública y abiertamente en una Reunión mundial de unidad humana.
Pues lo que en él principalmente sucede es que a partir de ese momento nadie amenaza ya a nadie, nadie gasta un pensamiento o un céntimo en el desarrollo de armamento o en propósitos de daño, pues las armas no tienen otro sentido que ser unas contra otras y esos recursos ingentes que los estados destinan a la destrucción es el activo inmediato, el dividendo de la paz, del que pasa a disponer la humanidad y en consecuencia ha de reciclarse de inmediato en el desarrollo conjunto. Por ese motivo, en la Reunión no solo se trata de la seguridad compartida sino que expertos en diversas áreas de interés común humano deciden los cambios y desarrollos más urgentes e importantes de esa cooperación inclusiva y universal, pues el desarme y el desarrollo conjunto se puede decir que es lo mismo.

5. COMUNICACIÓN Y TOMA DE DECISIONES
Pero primero necesitamos establecer el sistema de información y de toma de decisiones, que en unidad es lo mismo, pues, como hemos mencionado, la causa de las decisiones es su criterio, que debe ser incluido en la información.
De modo que necesitamos primero establecer el canal de comunicación de la Reunión cuya preparación se realiza con la misma convocatoria. En efecto, el Canal de Comunicación Humana no solo comunica lo que se propone y se hace sino que incluye los criterios que llevan a ello, el beneficio que se busca o el mal que se evita o palía. Esto es suficiente para la acción, pues no se trata de que todas las personas de la tierra voten si se plantan aquí olivos o viñas sino que las personas que han tomado la decisión se rigen por tal determinado criterio de beneficio universal, de modo que publicado el criterio es suficiente para ir adelante si no se tiene constancia de mejora posible respecto a su fin, su servicio a la humanidad, o algún posible efecto pernicioso o menoscabo para alguien.

Esta comunicación, siendo universal o con pretensión de serlo, es ya por tanto ejecutora de la toma de decisiones inclusiva y en este punto lo es en relación a la convocatoria y preparación de esa reunión pública mundial de unificación y en el futuro de la coordinación y cooperación humana.

6. DESARROLLO CONJUNTO
El desarrollo (humano) recibe la mayor parte del llamado dividendo de la paz, o activo humano, esos recursos que de pronto han de ser redirigidos desde la destrucción a la inclusión, pues la primera medida de seguridad compartida es la atención a aquellos que más lo necesitan, dotándoles de medios para una vida digna e integrada en la comunidad humana. Así, la labor ahora es establecer prioridades y estándares de vida digna e integrada.
Igualmente, la Mujer se ocupa de que asumir con su libertad su destino.
La educación refiere a la creación de un sistema de educación humano, lo que incluye tanto un contenido en Humanidades compartido así como un sistema de conocimiento científico coordinado y cooperativo de los programas de investigación en las universidades, etc.
Este grupo igualmente está vinculado al desarrollo de los sectores empresariales, el área de Tecnologías, dividido a su vez en Alimentación, Medicina, Energía, Medio-Ambiente, Manufactura y Movilidad (incluidas Infraestructuras).

7. EL NEGOCIO DE LA UNIDAD HUMANA
La dificultad de la implementación de la unidad humana o toma de decisiones conjunta estriba en que la unidad humana no es asunto del estado (ni siquiera es un asunto político en tanto esta refiere al uso de la violencia y a la estrategia) pues el estado es soberano, prevalece y predomina sobre las personas, tiene derecho a destruir, usa la violencia o fuerza. Con la unidad humana el estado pierde su soberanía, su derecho a destruir, a favor de la unidad humana con lo que la destrucción pasa a ser el absurdo de la autodestrucción.

Pues es así que el estado necesita pagar a los que trabajan en propagar su punto parcial de vista, y así también la oposición, que también cobra, critica las decisiones del gobierno pero mantiene necesariamente el punto de vista del estado, su referencia absoluta.

En este punto en que el estado o los estados hacen oídos sordos y se mantienen en la toma de decisiones parcial, ocupados en la guerra y en la estrategia, pues ciertamente en este punto no les compete esta iniciativa que precisamente les despoja de soberanía, para las personas, sin embargo, tiene todo el sentido, pues hoy día sentimos más y más la discriminación, el rechazo que se nos hace injustamente desde otros estados -somos la inmensa mayoría los que no pertenecemos a un estado, los que nos tenemos que sentir amenazados en su fiesta nacional y por sus desfiles militares, etc. E igualmente, si no nos adecuamos a la estrategia de destrucción de nuestro estado, somos marginados. Es así; en tanto que los humanos compartimos sentido común, la irracionalidad es necesaria para que los estados puedan discriminar. (Véase la Apología de Sócrates)

Sin embargo, los humanos todos, seres contingentes, expuestos a peligros y necesidades cuyo mejor modo de encararlos es afrontarlos juntos y aquí es donde nos resulta que el principal peligro son los estados preparados y dispuestos a dañarse unos a otros, a dañarnos con todas sus fuerzas ¿cómo en esta situación podemos confiar unos en otros si esa preocupación es la que ha dado y da sentido a nuestra existencia hasta el presente?

Las personas bilingües o multilingues, las personas cosmopolitas, como también las empresas, son las que más perciben esa discriminación e irracionalidad y las que pueden propulsar y dar valor a la empresa de la unidad humana, pues no solo llevamos razón, tenemos todo el derecho y también el deber de promover la unión humana y de buscar beneficiarnos de ella. La ideología básicamente predominante actual se llama Utilitarismo, que quiere decir el mayor bien para la mayor cantidad de gente, y ahora resulta que el bien se consigue con la unidad, ¿Cómo podría negarse?

La unidad humana es ahora una empresa, un negocio, una ocupación de intercambio de mercancía o servicios. Revisemos que significa esto. Un ejemplo simple de negocio es la compra de unas zapatillas de 30 euros. Tu compra significa que piensas que puedes sacar más partido de ellas que de 30 euros, primero de todo porque necesitas proteger tus pies (tienes una serie de opciones, otras zapatillas, que cubren esa necesidad básica a diferentes precios), después porque son cómodas, pero también porque son bonitas, tienen calidad, son de una buena marca y vas a causar una buena impresión en tus amigas o en aquellos que te las vean puestas. Podrías comprar otras pero esas ya no te compensan por lo caras que son para tu poder adquisitivo u otras no reúnen algunas condiciones que requieres…

Las zapatillas son para el consumo, pero sucede también, esto son las empresas, que compran cosas, productos o servicios para revenderlos con un valor añadido debido a que el producto obtiene mediante tu actividad alguna mejora; tu compraste algo por 30 euros y después acabas teniendo 45 euros, ese valor añadido quizás se genera con el simple comercio (el simple servicio de venta, posicionamiento en el mercado o el acceso del producto a otro mercado) o reelaborándolo o añadiéndole componentes, o la calidad de una marca, o la garantía de un enseña….que aportan valor también al consumidor final que acepta pagar por la suma de todos esos valores añadidos. O al contrario, quizás eliminas intermediarios y consigues vender la misma calidad más barato que tus competidores….

Ahora, si ‘compras’ la iniciativa de unidad humana, la haces tuya, puede satisfacerte si entiendes el sentido del universo que te transmite. Como dice Mozi, la unidad humana, el Amor Universal, es la Voluntad del Cielo porque este ha dispuesto en su justicia que solo inclusiva y conjuntamente podemos satisfacernos (otra cosa sería horrible realmente), mientras la parcialidad incluye la discordia y la guerra. Comprender esto es una satisfacción eterna, que ya no decepciona. El espíritu, además de su libertad y por ella, contiene una ley amable y hermosa extensible a todo el universo, pues la unidad o toma de decisiones inclusiva es aplicable no solo a los humanos sino a los animales, a las plantas, al cosmos; nos sitúa en la posición correcta y necesaria para integrarlo y da sentido a nuestras vidas.

¿Pero qué hay de la práctica, lo que es la pura obtención de plusvalía de este producto al que también nos referíamos antes con las zapatillas? Esa que va desde su venta, su exportación a, sobre todo, la mejora en aquello que favorece su fin. Y aquí estamos ante una nueva perspectiva, ante un camino sin explorar o que es necesario abrir.

Lo importante es que cada producto y cada servicio, como cada área de trabajo de la reunión, adquieran su sentido, se justifique, adopte su CRITERIO en función del proyecto de unidad humana completo, que es el producto sobre el que negociamos, el que se vende y se compra.

En el pasado obtuvo solo sentido como especulación en ‘el mercado filosófico’, pero su inviabilidad práctica, la ausencia de alguna parte (humana) impedía que en la práctica pudiera ser considerado universal, tal como la inclusión, la transparencia, etc. requiere, y lo convertía en un desperdicio de inversión, y por lo tanto inasumible –los estados lo rechazaron con criterio.

Actualmente, sin embargo, la inversión, la venta de la unidad humana o toma de decisiones inclusiva no tiene desperdicio posible y tiene, por tanto, necesariamente que generar retorno por lo que las empresas lo tienen que valorar y comprar. ¿Acaso sus productos no son para las personas sin discriminación de estado?

A partir de ahora, la competitividad de las empresas se mide por su servicio efectivo y, también en una gran medida, en su disposición a servir a la humanidad. Piensa por ti mismo, ¿a cuál le comprarías, a una cuyo objeto es servir a la humanidad o a una que tiene otro objeto? Y me refiero a gastar los 30 en las zapatillas (no a ser altruista). Si la empresa que te vende las zapatillas tiene otro propósito que el servicio a la humanidad, no es ya que no sea sostenible como ya se advierte, sino que una buena parte de tus 30 euros serán invertidos en destruir, pero si van a una empresa cuyo propósito es servir a la humanidad, se reinvertirán para beneficiarte más.
Ese paso no requiere otra cosa que quererlo, que proponérnoslo, ya que se trata simplemente de adoptar un nuevo punto de vista, el inclusivo, una capacidad que tenemos y que utilizamos cuando, por ejemplo, cambiamos de equipo, o de trabajo o de empresa.

La unidad humana es ella misma un emprendimiento, una empresa y después de la unidad humana la forma de la comunidad es la empresa también, ¿acaso no tienen el mismo fin una y otra, la unidad humana y cualquier empresa, dar el mejor servicio posible? Simplemente la empresa tras la unidad humana se integra en ese emprendimiento universal y manifiesta su criterio, se hace transparente.

PD. Estos días emite el Boston Consulting Group mediante linkedin reportajes de las reuniones de Davos. En ellos dicen que en Davos se busca un enemigo común y parece que ese objetivo se ha hecho más claro que nunca; es el cambio climático.
¿Durante cuánto tiempo se puede uno negar a ver que los enemigos son nuestros países, que no nosotros? Ese es el principal problema que tenemos y el que hay que resolver. Igualmente no necesitamos buscar causas que nos unan, las necesidades de las personas son comunes, y más urgentes que el cambio climático, como es comer para seguir viviendo y otras necesidades vitales para el sostenimiento de la vida diaria, causas suficientes para unirnos sin buscar otras a las que tenemos que dar respuestas si o si, solo que mejor inclusivamente.

Aunque se puede especular y pensar que la lucha contra el cambio climático podría generar una dinámica de coordinación, cooperación e incluso finalmente de unión, eso es un wishful thinking, un idealismo –uno que, como es habitual, se niega a toma en cuenta las armas y su dinámica. (Las personas todas vivimos en el mismo mundo o universo sí, pero la mayor parte de este parece ser que es materia oscura o agujero negro. Por favor, que, por lo menos, nos la señalen y la enfocamos con la linterna del móvil)

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